sábado, 3 de mayo de 2008

"Pensé en matar a Tinelli"

En la adopción de usos y costumbres dentro de la cultura actual, ubicamos al individuo como protagonista. Decimos que en una misma sociedad coexiste diversidad de grupos y cada uno de ellos constituye un todo referido a lo cultural. Ahora bien, ¿qué problemas acarrean aquellos grupos que agreden los valores de una sociedad? O ¿Es que vivimos en una sociedad sin valores?

Como todos los sucesos sociales, el surgimiento de nuevos grupos en la actualidad produce el debilitamiento en la cultura, al no reivindicar los valores de ella.

Estos grupos, no surgen de la cultura misma, sino de otros divididos o culturas subalternas.

El empobrecimiento del lenguaje, las conductas de los adolescentes, la carencia de responsabilidad y respeto, el comportamiento consumista, entre otras problemáticas, se establecen de manera oscura en una aceptación moral colectiva, que nos imposibilita el carácter crítico y la decisión de cambio.

Si en la Sociología hablamos de orden y cambio, sería bueno diferenciar que aspectos y comportamientos deberíamos adoptar correctamente para transformarlos y contenerlos en un orden estático y qué aspectos deberíamos someterlos a avances, es decir al cambio para que constituyan la dinámica social.

La globalización coopera para que no defendamos lo que nos corresponde, que es el entendimiento entre los actores de la sociedad. A partir de la incidencia de los medios masivos en las conciencias desprevenidas, se pudo lograr negativamente la falta de comprensión en las relaciones sociales.

Hoy divergen los grupos, sobre todo entre los jóvenes, pero ninguno de ellos apunta hacia el bien colectivo sino a la satisfacción individual, a través de prácticas incorrectas o malos usos de la expresión lingüística.

Como freno a la situación es deber de todos indagar en las bases de la cultura y amparar sólo aquellos aspectos que hoy día sirviesen para mantenerla y mejorarla, porque si sigue su curso como lo está haciendo conllevaría a su propia extinción y a la incomprensión total de sus participantes.


Demás está decir que hay un grupo de gente detrás de la cortina que le conviene que la cultura se esté desvirtuando.

No se como nos acostumbramos, yo lo veo todo el tiempo en mi trabajo; la felicidad de mis compañeros es tener un celular con todos los “chiches” para poder ver en video a la “pet…” de turno. Se aprecia también cuando se hace zapping, abundan los reality y la ficción parece que murió, ya nadie invierte en los escritores.

Las noticias nos informan de lo que pasó anoche en “Bailando por un Sueño”. Pensé en matar a Tinelli, pero luego me di cuenta que la noticia duraría meses y, como están las cosas, un grupo de personas lo convertiría en mártir.

Terminar con el empobrecimiento de la cultura depende de nuestra organización, con eventos de música, cine y literatura accesibles para todos.

Leonardo Velázquez

1 comentario:

Anónimo dijo...

TE ASEGURO QUE NO SOS EL UNICO QUE PIENSA ASI, SOMOS MUCHOS Y DE TODAS LAS EDADES. A EL SI LE DESEO LA MUERTE PORQUE NO DEJA QUE LA CULTURA ENFERMA QUE TENEMOS TOME UN POCO DE AIRE PURO.. AHORA SE METE MAS CON LOS MENORES...
YO CREO QUE SE PUEDE CAMBIAR SOMOS MUCHOS CONOSCO MUCHA GENTE QUE DETESTA LOS EFECTOS NOCIVOS DE SU PROGRAMITA Y SUS REPETIDORES